Desde un impacto hipotecario hasta la rentabilidad de los "+50": Lo que se juega en las normas por definir de los fondos generacionales.
- armando bienestar

- hace 14 horas
- 4 min de lectura

Los límites y la exposición al riesgo de la normativa fueron objetivo de variadas observaciones en su consulta al mercado, donde la decisión final de la Superintendencia de Pensiones promete tener un impacto sistémico.
Después de casi dos meses entre consulta pública y revisión de comentarios, la Superintendencia de Pensiones se prepara para una definición clave en la implementación de la reforma previsional. En septiembre deben publicar el diseño definitivo del régimen de inversión para los nuevos fondos generacionales que debutan en abril, lo que resolverá varias interrogantes clave que rondan en la industria.
El "esqueleto" del sistema que reemplaza a los multifondos ya está claro: diez nuevos fondos donde los afiliados son agrupados por edad —sin posibilidad de elegir—, y una exposición a activos riesgosos decreciente en el tiempo. Sin embargo, en los límites mínimos y máximos que tiene cada cohorte (generación) para esas inversiones, el mercado advierte varios riesgos que prometen tener un impacto sistémico, tal como están.
1. El riesgo y los mayores de 50:
Una de las "alertas" que han enfatizado desde la Asociación de AFP tiene que ver con los afiliados mayores de 50 años, y cómo se vería impactada su pensión bajo las nuevas reglas. Según sus cálculos, casi el 60% de los afiliados en este grupo etario —unos 2 millones de personas— podrían jubilarse con un menor saldo acumulado del que se proyecta con el sistema actual, si son traspasados al fondo generacional que les corresponde por edad.
El problema radica en el riesgo que puede asumir cada uno de los fondos en la gestión de sus inversiones, según el régimen que estableció el regulador. Considerando que cada fondo representa una etapa distinta de la trayectoria de vida de un afiliado, el diseño preliminar establece que, a partir de los 40 años, la proporción de "activos de crecimiento" (típicamente acciones u otro tipo de renta variable) donde las AFP pueden destinar sus ahorros empieza a descender.
En la práctica, esto produce un descalce con la distribución actual de los fondos. Si la exposición a activos de crecimiento cae desde 54% a 39% entre los 50 años y la edad de jubilar (65 años), con el nuevo esquema disminuirá desde 59% a 27%. La mirada de las AFP sobre este punto es que la trayectoria que definió el regulador es "demasiado conservadora", pero podría solucionarse si la exposición al riesgo decae a partir de una edad más avanzada.
2. ¿Más competencia?:
Uno de los principales objetivos establecidos en la reforma previsional fue aumentar la competencia en la industria, favoreciendo el ingreso de AGFs y otras entidades financieras a competir con las AFP. Sin embargo, entre los interesados en entrar al negocio advierten que, en la práctica, el régimen de inversión tiene reglas que pueden frenar ese proceso.
Uno de los más activos en manifestar su interés ha sido Fintual, que también hizo públicos sus comentarios a la superintendencia. Ahí detallan las "barreras de entrada" para nuevos competidores que identifican en la normativa, específicamente en el "benchmark" que deben seguir. Se trata de una cartera de referencia que cada AFP debe establecer para comparar su rentabilidad: si es superior al benchmark, obtienen un premio monetario, y si es menor, deben pagar un castigo.
De acuerdo con Fintual, la mayor dificultad está en "ganarle" al índice utilizado por la superintendencia para calcular la rentabilidad esperada de los activos alternativos, cuya base serían las estrategias que ya operan las AFP. El problema, resumen, es que esa referencia "no representa una oportunidad de inversión replicable ni disponible para todas las AFP en igualdad de condiciones (...) Exige a una entrante competir contra una cartera que no puede comprar ni reconstruir".
3. Efecto hipotecario:
Las nuevas restricciones del régimen de inversión también podrían extenderse hacia otro pilar de la industria financiera, como los bancos.
El regulador innovó en una serie de medidas que buscan "desconcentrar" la inversión de los fondos, como reducir la exposición máxima permitida en compañías de un mismo grupo empresarial, de manera directa o a través de gestores de inversión. Bajo la misma lógica, el régimen también disminuye la exposición permitida para cada fondo generacional en un mismo banco y sus instrumentos.
Este máximo se reduce desde un 6,5% actual hasta 4%, lo que desde la perspectiva de los bancos impacta directamente en su financiamiento. El impacto es proporcionalmente mayor considerando que, en la práctica, los cinco multifondos se redistribuyen en diez nuevos fondos de menor tamaño.
En este sentido, el gerente general de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif), Luis Opazo, advierte que, por mucho que surjan ideas positivas como la revisión de la normativa sobre la medición del límite en el crédito hipotecario —anuncio de la Comisión para el Mercado Financiero esta semana—, se pueden ver opacadas por esta definición. "Los eventuales ajustes de la CMF pueden ser más que compensados por los efectos negativos de la normativa en consulta (...). La implicancia es directa: menos financiamiento en UF a largo plazo, es claramente un deterioro a la posibilidad de
aspirar a retomar el crecimiento del crédito hipotecario".
Fuente: El Mercurio, Joaquin Aguilera R.




Comentarios